¿Quiere terminar el año hablando inglés? Cuatro mitos que pueden estar frenando su aprendizaje


  • A pocos meses de terminar el año, aprender inglés vuelve a aparecer entre los propósitos pendientes de muchos colombianos. Antes de elegir un curso, expertos de Berlitz Colombia recomiendan revisar algunas creencias sobre las clases online, el aprendizaje con profesores en vivo y cuánto tiempo se necesita realmente para avanzar.

COLOMBIA (Septiembre 29 de 2026)        Septiembre suele ser ese momento del año en el que muchas personas hacen cuentas con los propósitos que se plantearon en enero. Aprender o mejorar el inglés suele estar en esa lista, ya sea por razones laborales, académicas, personales o simplemente por el deseo de comunicarse con mayor confianza.

Sin embargo, empezar un curso sin tener claro qué se quiere lograr, cuánto tiempo se puede dedicar o qué modalidad se adapta mejor a la rutina puede hacer que ese propósito vuelva a quedar para el próximo año.

Desde Berlitz Colombia llaman la atención sobre algunos de los mitos más frecuentes que pueden influir en esta decisión.

Mito 1: “Si las clases son online, voy a aprender menos”

Que una clase sea virtual no significa que el estudiante tenga que aprender de manera aislada. Actualmente, Berlitz Colombia ofrece modalidades online con profesores en vivo, interacción y retroalimentación en tiempo real, que permiten practicar el idioma desde distintos lugares y horarios de manera efectiva.

“Lo importante no es solamente si la clase es presencial o virtual, sino qué ocurre durante ella. Aprender un idioma requiere participar, hablar, escuchar, equivocarse y recibir retroalimentación. Una experiencia online que genere esa interacción puede ser una alternativa muy efectiva”, explica Verónica Sepúlveda, Directora Académica de Berlitz Colombia.

Mito 2: “Con una aplicación es suficiente”

Las herramientas digitales pueden ser grandes aliadas para practicar vocabulario, pronunciación o comprensión. El desafío aparece cuando se convierten en la única estrategia de aprendizaje.

“Una aplicación puede complementar perfectamente el proceso, pero comunicarse en otro idioma requiere también enfrentarse a conversaciones, preguntas y situaciones reales. La práctica activa permite llevar lo aprendido de la pantalla a la vida cotidiana”, señala la experta.

Mito 3: “Necesito tener muchas horas libres para aprender”

Otro de los errores más comunes es pensar que para aprender inglés hay que disponer de varias horas todos los días. En realidad, antes de escoger un programa conviene evaluar cuánto tiempo se puede dedicar de manera constante.

Las modalidades online pueden facilitar esa organización al reducir desplazamientos y ofrecer distintas alternativas de intensidad y horarios.

“Es mejor establecer una rutina que podamos mantener que comenzar con una intensidad muy alta y abandonar después de unas semanas. La constancia es uno de los factores que más ayuda a convertir el aprendizaje en un hábito”, sostiene Sepúlveda.

Mito 4: “A mi edad ya es demasiado tarde”

La edad tampoco debería convertirse en una barrera. Para los adultos, además, los objetivos suelen estar vinculados a situaciones concretas de su vida laboral, profesional o personal, lo que puede ayudar a darle contexto al aprendizaje.

“Uno de los mayores obstáculos para un adulto puede ser la vergüenza de cometer errores. Pero equivocarse es parte del proceso. El objetivo de una clase debe ser generar un espacio donde la persona pueda practicar, recibir orientación y ganar confianza progresivamente”, afirma Sepúlveda.

Más que buscar la modalidad “perfecta”, desde Berlitz Colombia recomiendan partir por las necesidades de cada estudiante. Cinco preguntas pueden ayudar:

  • ¿Para qué necesito el inglés? Defina una meta concreta.
  • ¿Cuál es mi nivel actual? Saber desde dónde parte le permite establecer objetivos realistas.
  • ¿Cuánto tiempo puedo dedicar? Elija una alternativa que pueda sostener en su rutina.
  • ¿Tendré oportunidades reales para hablar? La práctica oral es clave para desarrollar confianza.
  • ¿Recibiré retroalimentación? Contar con acompañamiento permite identificar errores y mejorar.

La buena noticia para quienes todavía tienen el inglés entre sus pendientes es que septiembre no tiene por qué significar esperar hasta enero. El objetivo tampoco tiene que ser terminar el año hablando inglés perfectamente, sino terminarlo habiendo avanzado de manera concreta y con un plan claro para seguir aprendiendo.

“Todavía estamos a tiempo de convertir un propósito pendiente en una meta concreta. Lo importante es dejar de pensar solamente en ‘aprender inglés’ y preguntarnos qué queremos ser capaces de hacer con el idioma. Desde ahí podemos elegir una metodología que realmente tenga sentido para nuestra vida”, concluye Sepúlveda, de Berlitz Colombia.

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Fuente: Central de Noticias AndeanWire